24 de julio de 2009

Deposito

Hoy de nuevo (otra vez), poema propio:


DEPOSITO...


Poso mi oído en tu pecho
y escucho el traqueteo de tu corazón,
como el ciervo que se acerca al río
y se queda ensimismado y sin aliento,
aunque lo persigue el cazador
y no sabe por qué camino vino
ni cuál ahora ha de escoger.

Aterrizo mis ojos en los tuyos
como el capitán de un barco
que mira el horizonte, su meta
y quiere alcanzarlo con las manos
y de repente aparecen tres mil tormentas
nublando el cielo y tus ojos
y tendré que izar bandera
y declarar la guerra
aunque para ello me quede solo.

Deposito mis sueños en tu alma
como los rayos de sol abrazan
hasta a la rosa más pálida
para liberarla del rocío
y aunque ahora no tengo frío
guardaré en algún bolsillo
tu resguardo de esperanza
y tus tazas de cariño,
para tomarlas de desayuno
todas aquellas mañanas
que no estés conmigo.



Canción seducida por el post:




CARLOS CHAOUEN

No me canso

Estoy desnudo al amanecer
en este último piso abuhardillado
no sé si ponerme a cien
o darme una tregua en el lavabo
no tengo dinero para el tren
que me lleva a tu barrio
necesito aire en el pulmón
del cielo de tus labios.

La ventana ha cedido al sol
que me aporta calor y algo de pena
no queda nada de alcohol
quién fuese Cristo en la última cena
No sé si mandarte una postal
tatuada de ilusiones
o alucinarme un carnaval
lleno de pasodobles.

Mi corazón badea a popa
no sé dónde está mi ropa
la habré perdido junto al miedo.

No me canso
de quitarme el sombrero
cuando llueve por mojarme las canciones
y no me daré cuenta
en esta puta vida
que lo que yo quiero
es rellenar tus rincones.

No me canso
de mirarte a la cara
no me canso
de vivir en escenarios
y no hay más adversarios
que nosotros de espaldas
que el amor son tres flores
que se riegan a diario.

Las pupilas ya sacian su sed
en el veneno de la enredadera
invento el color también
de las vocales con sabor a fresa
visitar a la tarde en el azul
ángel de luz de cárcel
la alma arde y no estás tú
y se hace menos tarde.

La ventana prescindió del sol
que va de migración hasta mañana
ya llegó la ansiada luna
que nunca nos evita las miradas
hay un paraíso en cada piel
y un Dios en cada hombre
yo sigo poniendo en el sofá
cojines de canciones.